{"id":874,"date":"2023-08-19T21:48:02","date_gmt":"2023-08-19T19:48:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundacionindex.com\/casamagina\/?page_id=874"},"modified":"2024-03-03T14:28:00","modified_gmt":"2024-03-03T13:28:00","slug":"la-traicion-de-chincoya","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=874","title":{"rendered":"Traici\u00f3n y milagro en Chincoya"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-875\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-300x225.jpg 300w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-768x576.jpg 768w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_20230205_171138-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-brown-color has-text-color has-medium-font-size\">No es lo que parece. Emerge junto a la carretera como un pe\u00f1ascal coronando el escarpado mont\u00edculo que se eleva sobre una ladera de almendros desde la ribera del <em>Jandulilla<\/em>. Muy cerca, la boca de <em>Chicova<\/em>, una hendidura natural que confiere al paisaje un cierto aspecto de cataclismo. Paseando por los alrededores de la p\u00e9trea atalaya uno se encuentra tejoletes de cer\u00e1mica vidriada como la que esparcen a su alrededor los numerosos castillejos y torreones de la comarca.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHe dicho atalaya? Con toda intenci\u00f3n, pues ese erial informe que se erige orgulloso frente al Salto fue hace muchos siglos una famosa fortificaci\u00f3n fronteriza. Por m\u00e1s se\u00f1as, el castillo de Chincoya, ese que andan intentando situar los desorientados historiadores porque tiene el privilegio de aparecer en una de las obras literarias m\u00e1s importantes de la Edad Media: las Cantigas de Santa Mar\u00eda de Alfonso X el Sabio. Una de ellas narra un incidente fronterizo ocurrido hacia el siglo XIII, en una \u00e9poca en que este territorio se encontraba en permanente disputa entre el reino nazar\u00ed de Granada y las reci\u00e9n conquistadas \u00dabeda y Baeza.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos a\u00f1os inciertos, las rayas fronterizas eran tan vol\u00e1tiles como la voluntad de los numerosos reyezuelos que salpicaban el territorio. El Jandulilla marcaba la divisoria entre los reinos y, en la parte de Ja\u00e9n ca\u00eda el castillo de Chincoya, gobernado por un cristiano, mientras que en la granadina se hizo fuerte el alcaide moro de Belmez. Este comprometido escenario se sosten\u00eda por la buena amistad que los gerifaltes se profesaban, hasta que la ambici\u00f3n de uno y la imprudencia de otro estuvieron a punto de variar la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>El moro, por ganar prebendas de su soberano, aprovechose de este sentimiento fraternal e ide\u00f3 una traici\u00f3n para apoderarse de Chincoya, y as\u00ed fue a dec\u00edrselo al emir granadino, que codicioso de a\u00f1adir este castillo a sus dominios reuni\u00f3 a su ej\u00e9rcito y se decidi\u00f3 a acompa\u00f1arle. Eso s\u00ed, bajo la condici\u00f3n de que el traidor perder\u00eda su cabeza en caso de fracasar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"697\" height=\"681\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-876\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga5.png 697w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga5-300x293.png 300w\" sizes=\"(max-width: 697px) 100vw, 697px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed fue como el de Belmez hace llamar a su amigo de Chincoya para invitarle a firmar las juras que asegurasen la tregua. El confiado alcaide cristiano acude a la cita en compa\u00f1\u00eda de dos escuderos, pero estos, que no conf\u00edan en el moro, aconsejan a su se\u00f1or que desista y al final deciden volverse dej\u00e1ndolo solo. El alcaide, a pesar de todo no vuelve la cabeza y nada m\u00e1s pasar el Jandulilla es apresado y conducido a presencia del rey granadino, silenciosamente camuflado con su hueste entre el boscaje cercano. Interrog\u00e1ndole con amenazas de muerte, se informan de la situaci\u00f3n tan precaria de su castillo, que encierra solo a quince hombres que apenas tienen para comer.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces cuando el emir sale de su escondrijo y cae sobre Chincoya, obligando al cristiano a pedir la rendici\u00f3n de los de dentro. Pero en vista que estos niegan entregar la plaza decide combatirlos con rabiosa virulencia, apedreando sus murallas y asaeteando a sus fr\u00e1giles guardianes. Los del castillo, que se ven perdidos, no tienen otra opci\u00f3n que acudir a una imagen de la Virgen que tienen en la capilla y a la desesperada la asoman por las almenas implor\u00e1ndole que sea ella quien defienda la plaza.&nbsp; Ante la sorpresa, los asaltantes retroceden y tres moros \u00abm\u00e1s negros que satan\u00e1s\u00bb que han osado traspasar la muralla pierden la vida de manera fulminante. Espantados ante tales circunstancias, el granadino decide no luchar contra Santa Mar\u00eda y hace tocar las trompas para mover su hueste en retirada.<\/p>\n\n\n\n<p>El milagroso suceso de Chincoya, recogido en la cantiga del rey Sabio, fue tan sonado en su tiempo que transcendi\u00f3 a o\u00eddos del propio monarca. Contado \u00abpor hombres tales a quienes debemos creer\u00bb, seg\u00fan \u00e9l mismo afirma, debi\u00f3 complacerle tanto la belleza de aquella historia que decidi\u00f3 perpetuarla en forma de sencilla canci\u00f3n. El famoso manuscrito iluminado, est\u00e1 celosamente custodiado en la biblioteca del Real Sitio de San Lorenzo del Escorial, pero en Casa de M\u00e1gina contamos una excepcional edici\u00f3n facs\u00edmil que nos permite acariciar de cerca la belleza de tan singular c\u00f3dice. El texto est\u00e1 narrado en verso en galaicoportugu\u00e9s, la lengua romance hablada en aquel tiempo en el norte peninsular, y viene acompa\u00f1ada de su correspondiente partitura musical. Pero lo verdaderamente hermoso son las dos series de seis miniaturas con las que se ilustra la narraci\u00f3n como si de un c\u00f3mic se tratara.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, Chincoya pertenece al t\u00e9rmino de B\u00e9lmez de la Moraleda, que en agosto y desde tiempo inmemorial celebra sus vistosas relaciones de moros y cristianos con motivo de sus fiestas patronales. Aunque la trama que escenifican es tambi\u00e9n muy bella, es distinta al suceso de Chincoya, pero merece la pena que los belmoralenses conozcan bien esta historia legendaria con tintes de verdad, y muy especialmente que contemplen las escenas que recrean sus miniaturas. Aunque solo sea por el enorme privilegio de describir la manera de vestir y de enjaezar sus caballos de aquellos remotos guerreros que les precedieron siglos atr\u00e1s, de visualizar el colorido de sus vistosos estandartes. Y qu\u00e9 decir de los versos y la m\u00fasica que le acompa\u00f1an.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda, curioso viajero, cuando transites por el viejo arrecife entre \u00dabeda y Guadix, detenerte un momento en el restaurante la Chopera, y mirar a su frente esos pe\u00f1ascos amontonados que hoy son solo una sombra de la gesta heroica de la que fueron testigos, hace ya tantos siglos, que no ha quedado memoria. Si no fuera por aquel remoto rey sabio enamorado de las peque\u00f1as historias que mand\u00f3 escribir para nuestro deleite. <em>Manuel Amezcua<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Te invito a visualizar ahora las miniaturas de la cantiga de Chincoya.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"681\" height=\"943\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga7b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-891\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga7b.png 681w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga7b-217x300.png 217w\" sizes=\"(max-width: 681px) 100vw, 681px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Traducci\u00f3n: Este es un castillo que llaman Chincoya, que est\u00e1 en el Reino de Ja\u00e9n &#8211; El alcaide de Chincoya hizo buena amistad con el alcaide moro de Belmez &#8211; Pero el alcaide de Belmez fue a decirle al rey moro de Granada que le entregar\u00eda Chincoya &#8211; El rey de Granada sali\u00f3 con su hueste para apoderarse de Chincoya &#8211; El rey de Granada se detuvo con su hueste a la espera &#8211; Mientras el alcaide de Belmez se iba a hablar con el de Chincoya.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"583\" height=\"815\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga8b.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-893\" style=\"width:630px;height:881px\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga8b.png 583w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/cantiga8b-215x300.png 215w\" sizes=\"(max-width: 583px) 100vw, 583px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Traducci\u00f3n: El alcaide de Chincoya se hizo ver con el alcaide moro de Belmez &#8211; El alcaide de Belmez cogi\u00f3 preso al de Chincoya en una celada &#8211; Y el rey de Granada mand\u00f3 combatir Chincoya pero no le sali\u00f3 bien &#8211; Pusieron la imagen de Santa Mar\u00eda sobre la muralla y los moros huyeron pronto &#8211;  Santa Mar\u00eda supo defender el castillo como muy buena castellera &#8211; El rey de Granada tuvo que retirarse con toda su caballer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<br>Si te gustan mis relatos breves puedes encontrar algunos m\u00e1s en la secci\u00f3n #<a href=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=476\">TierraVac\u00eda<\/a> de la #CasaDeM\u00e1gina. Tambi\u00e9n puedes dejarme un comentario con lo que m\u00e1s te haya gustado, te quedar\u00e9 agradecido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es lo que parece. Emerge junto a la carretera como un pe\u00f1ascal coronando el escarpado mont\u00edculo que se eleva sobre una ladera de almendros desde la ribera del Jandulilla. Muy cerca, la boca de Chicova, una hendidura natural que confiere al paisaje un cierto aspecto de cataclismo. 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