{"id":585,"date":"2023-02-18T18:05:46","date_gmt":"2023-02-18T17:05:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundacionindex.com\/casamagina\/?p=585"},"modified":"2023-05-07T11:27:20","modified_gmt":"2023-05-07T09:27:20","slug":"historia-de-angeles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=585","title":{"rendered":"Historia de \u00c1ngeles"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:15% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"399\" height=\"440\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/angeles.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-563 size-full\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/angeles.png 399w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/angeles-272x300.png 272w\" sizes=\"(max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>\u00c1ngeles L\u00f3pez L\u00f3pez cuenta su historia con sus propias palabras, centrando su relato en las m\u00faltiples dimensiones en las que ha ocupado su vida, en su dedicaci\u00f3n plena al mantenimiento de su hogar y a la crianza de sus hijos. La narrativa fue obtenida por su hija mayor, Mar\u00eda Gonz\u00e1lez L\u00f3pez.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-765c4724 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-fill has-small-font-size\"><a class=\"wp-block-button__link has-dark-gray-color has-beige-background-color has-text-color has-background\" href=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=558\">Volver a su perfil biogr\u00e1fico<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-fill has-small-font-size\"><a class=\"wp-block-button__link has-dark-gray-color has-beige-background-color has-text-color has-background\" href=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=604\">Ver sus saberes<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color has-medium-font-size wp-block-heading\">La ni\u00f1ez<\/h5>\n\n\n\n<p>Desde que ten\u00eda seis a\u00f1os yo no s\u00e9 lo que es descansar. Con seis a\u00f1os me pusieron en casa de do\u00f1a In\u00e9s, la maestra, ah\u00ed en la calle Real, en la casa donde cobraban las contribuciones. Bueno, era la maestra y ten\u00eda muchos hijos y ten\u00eda uno chiquitillo en la cuna, me acuerdo, y entonces repartieron los pobres, repartieron chiquillos as\u00ed a las casas de los ricos, pagando con dar de comer al mediod\u00eda. Y a m\u00ed me toc\u00f3 con do\u00f1a In\u00e9s y com\u00eda al medio d\u00eda de cuchara, y yo nada m\u00e1s que para mecer al chiquillo. Que llora, \u201c\u00a1anda y lo meces!\u201d t\u00fa ver\u00e1s, estaba yo para que me mecieran a m\u00ed, pues ya empec\u00e9 ah\u00ed a pasar fatigas. Y luego cuando me cas\u00e9 dec\u00edan: \u201cy \u00bfc\u00f3mo te apa\u00f1as?\u00bb, y yo dec\u00eda \u201c\u00a1Dios m\u00edo! si esto es vivir ahora\u201d, porque ya por lo menos, os ten\u00eda a los cuatro segu\u00edos, pero gracias a Dios no os faltaba para comer, estabais bien puestecicos, bien vest\u00edos, limpicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Era tanta hambre la que hab\u00eda, eran los a\u00f1os reci\u00e9n acabada la Guerra. Yo nac\u00ed en plena guerra, pues luego todos los a\u00f1os de la miseria, yo me acuerdo perfectamente, de que no hab\u00eda ni con dineros ni sin dineros, no hab\u00eda que echarse a la boca, porque a lo mejor ten\u00edas para coger un pan, pero como no lo pillabas, pues no hab\u00eda. Poca comida hab\u00eda, pero menos te vend\u00edan. El aceite con cartilla, ten\u00edas a lo mejor para el mes tres litros de aceite, te pertenec\u00eda en la cartilla para los seis que est\u00e1bamos, y un panecillo todos los d\u00edas de esos que hacen ahora de kilo, eso eran las seis raciones, tu ver\u00e1s a lo que tocabas y te tirabas tres horas ah\u00ed en la panader\u00eda, era donde nos pertenec\u00eda a nosotros el panadero. El L\u00f3pez y yo nada m\u00e1s que de cola en cola, tan chiquitilla, me acuerdo ah\u00ed en Mat\u00edas, mol\u00eda la harina, \u00e9l ten\u00eda su molino y mol\u00eda el trigo y sal\u00eda la harina con las raspas y te la vend\u00edan, para hacer una miaja de ajuharina o gachamiga. Vamos, yo me acuerdo de eso tan rebi\u00e9n y no tendr\u00eda m\u00e1s de seis a\u00f1illos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La vida de antes<\/h5>\n\n\n\n<p>Me acuerdo de todo tan rebi\u00e9n. Cuando viv\u00edamos en la calle&nbsp;<em>Chorrillo<\/em>, por donde pasan los muertos. El tito Alfonso no andaba y yo le llevo tres a\u00f1os, pues fig\u00farate los a\u00f1os que tendr\u00eda. \u00c9l no andaba todav\u00eda cuando nos subimos a San Marcos, el tito Alfonso me acuerdo yo de llevarlo siempre al anca. Mama Quica se iba a la aceituna, nos qued\u00e1bamos la tita Ana Mar\u00eda y yo y el tito Alfonso chiquitillo, para cuidar de \u00e9l, porque como no ibas a la escuela ni nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no he ido a la escuela jam\u00e1s, ninguna tita, nada m\u00e1s que el tito Alfonso es el que ha ido, yo nada m\u00e1s que trabajar. Ten\u00edas que ir a por la le\u00f1a a la sierra. Papa Antonio estaba en los cortijos, ven\u00eda cada quince d\u00edas una noche, a otro d\u00eda por la ma\u00f1ana se iba, pues t\u00fa ver\u00e1s, a por la le\u00f1a a la sierra, Mama Quica y nosotras con ella. Ven\u00edas de por la le\u00f1a, a encender la lumbre y hacer de comer, hacer ramal. Ven\u00edas con los albardines a machacarlos, te pon\u00edas ah\u00ed en la carretera, que hab\u00eda piedras as\u00ed de canter\u00eda como bancos, y en cada trozo nos pon\u00edamos tres a machacar con una maza de madera, pon, pon y pon. A porretazos machacabas el manojo, o los tres o cuatro manojos, haciendo cola la gente ah\u00ed en la carretera para machacar, porque claro, si ibas a los mazos ten\u00edas que pagar y con una gu\u00eda, pues ten\u00edas que machacarlos, cocerlos y luego subir a venderlo a lo alto de las cuevas, te los cargabas. Claro, chiquitilla, te pon\u00eda Mama Quica a hacer los cabillos, el malo lo met\u00edas debajo y luego la capa de encima del que ella hac\u00eda, llegabas, te los cargaban en la maza, \u201c\u00a1esa no, que no est\u00e1 bien pel\u00e1!, \u00a1esa no, que est\u00e1 muy mal hecha!\u201d. No te lo compraban, ya no pod\u00edas comer.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes, en cualquier casa hab\u00eda un taller de hacer ramal, te met\u00edas en una habitaci\u00f3n treinta o cuarenta, una con otra que no te pod\u00edas menear, nada m\u00e1s que haciendo ramal, y a lo mejor entre las titas y Mama Quica nos hac\u00edamos diez o doce madejas entre las tres, y ten\u00edamos para comprar el pan, una miaja de fideos, arroz. Est\u00e1bamos por las ma\u00f1anas, luego al mediod\u00eda te ibas a comer y volv\u00edas all\u00ed hasta la noche, todo el d\u00eda haciendo ramal, si no hab\u00eda otra cosa. Y ten\u00edas que ir a por la le\u00f1a para encender la lumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Compr\u00e1bamos en las tiendas y a los recoberos que ven\u00edan por las casas. Tra\u00edan ollas, platos, cucharas. Bueno, pues si a lo mejor val\u00eda veinte duros lo que te quedabas \u201cpues en cuatro plazos te lo pago\u201d, pues ya con esa condici\u00f3n te lo quedabas. Yo ya cuando estaba novia con padre, all\u00ed en el taller, ya cuando compramos la casilla esa, pues ya all\u00ed estaba yo sola, se hab\u00edan casado las titas y Mama Quica y yo nos levant\u00e1bamos y dos horas antes de que amaneciera ya estabas en el taller. Pues ven\u00eda Mama Quica a las diez y media y llevaba a lo mejor un trozo de pan con aceite o un peazo pan y tomate y yo no me ven\u00eda hasta el mediod\u00eda, me iba a las cinco o las seis de ma\u00f1ana hasta el mediod\u00eda que iba a comer, que hac\u00eda Mama Quica andrajos, ajuharina o lo que fuera, com\u00edas y te ven\u00edas otra vez y ya te ven\u00edas por la tarde a verte con padre, te pon\u00edas limpia y a hablar con tu padre all\u00ed en el brasero, si era invierno, y segu\u00edas haciendo en la casa ramal o cos\u00edas el ajuar, porque&nbsp; antes te comprabas la tela y todo te lo hac\u00edas, los sujetadores, las bragas, las s\u00e1banas, pero los ricos y los pobres, todo se hac\u00eda. Hombre, los ricos se lo hac\u00edan modistas, pero todo se cos\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La boda<\/h5>\n\n\n\n<p>Pues yo cuando me cas\u00e9, porque me fui, pero bueno, ten\u00eda el apa\u00f1illo, ten\u00eda la c\u00f3moda que hab\u00eda comprao que era de relance, la colcha, el lavabo, ten\u00eda media docena de s\u00e1banas, ten\u00eda dos colchas, ten\u00eda dos toallas, no ten\u00eda m\u00e1s, una olla, una perola, una sart\u00e9n m\u00e1s grandecilla y otra m\u00e1s chica, dos cucharas y dos tenedores. Y cuando t\u00fa nacistes, que fuimos a Ja\u00e9n a cobrar tres mil pesetas, que fue lo \u00fanico que hemos pillado en la vida, pues compr\u00e9 all\u00ed los tenedores. Esas tres mil pesetas te las daba el gobierno, cuando te casabas bien casao.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">Los hogares<\/h5>\n\n\n\n<p> Cuando ya naci\u00f3 la Paquita, naci\u00f3 all\u00ed en casa de Mama Quica. Se tir\u00f3 padre por lo menos dos meses con el brazo enyesao, y cuando se puso con el brazo bien, dec\u00edan que la del&nbsp;<em>Colgao&nbsp;<\/em>alquilaba la casa y subi\u00f3 padre y nos la alquilaron y ya ah\u00ed fue cuando nos subimos con la Paquita chiquitilla, no andaba ni nada. Y ya ah\u00ed pusimos nuestra casilla, no es que tuviera mucho, pero bueno, arreglado a lo de antes.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda agua en las casas, ni siquiera cuando nos mudamos a la casa de Carrete con los cuatro. El agua la tuvimos cuando nos mudamos al parque que la metimos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ven\u00eda de comprar arreglaba la casa. No era tanto como ahora, porque ten\u00eda el cuarto, la cocina, la escalera y el portal, que era de todos, pero como estabas t\u00fa sola, los otros ven\u00edan a ratos, t\u00fa te lo cargabas todo. Esto era en la del&nbsp;<em>Colgao<\/em>, pero en la del&nbsp;<em>Carrete&nbsp;<\/em>es donde estuvimos mejor, all\u00ed ten\u00edamos dos dormitorios hermosos, una sala hermosa y el dormitorio nuestro hermoso, un despacho y una cocina hermosa con fregadero con dos pilas, nada m\u00e1s que no ten\u00eda agua y su v\u00e1ter. En la otra no hab\u00eda nada m\u00e1s que un retrete ciego y en las otras nada, ten\u00edamos que ir a la calle a cagar, eso era as\u00ed. Ya ah\u00ed, casa del&nbsp;<em>Colgao<\/em>, mejoramos, y ya por lo menos era el pozo ciego, blanque\u00e1bamos muy limpico eso, nuestro cuarto ten\u00eda dos camas puestas, era el cuarto grande, ten\u00eda la chimenea en medio y en cada hueco cog\u00eda una cama y la c\u00f3moda a los pies y el lavabo y la cuna al lado del lavabo, pero en fin, all\u00ed ten\u00edas tu dormitorio en condiciones, la cocina hermosa, nada m\u00e1s que la cocina la ten\u00edas para todo, para guisar, para despacho y para todo, pero bueno, su suelo de cemento suavico y las escaleras muy bonicas con su baranda de hierro, era una casa en condiciones, nada m\u00e1s que viv\u00edas con vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La cocina ten\u00eda un infiernillo de petr\u00f3leo, eso cuando naci\u00f3 el Crist\u00f3bal, porque antes nada m\u00e1s que la lumbre. La lumbre siempre la ten\u00edas encend\u00eda, en invierno y en verano, si ten\u00edas que hacer una poquilla manzanilla, y cuando nos bajamos al parque fue cuando compramos el primer butano de las bombonas azules, de esos para ponerlos encima de una mesa, chico, y luego ya fue este, el segundo que compramos en \u00dabeda.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">Los recursos<\/h5>\n\n\n\n<p>Cuando padre vend\u00eda cal, pues claro, antes no hab\u00eda tantos dineros y la gente de los cortijos pues los pobres, si ten\u00edan sus papillas, ten\u00edan los garbancillos, sus papas, el tocino, que mataban, pues si no ten\u00edan para la cal, le dec\u00edan, \u201ces que no tengo dineros, pero si quieres te doy papas, o garbanzos, o lo que sea lo que valga la cal\u201d. Pues unas veces ven\u00eda con papas, con ceb\u00e1 para el burro.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes no ten\u00edas el aceite como ahora, ibas con una botellilla de medio litro de cristal que era lo que se gastaba, que ibas y a lo mejor te tra\u00edas si ten\u00edas bastante [dinero] medio litro, que no, pues te tra\u00edas la mitad de la botella, un cuarto y ya est\u00e1. No hab\u00eda tanta comodidad, en una cesta en un gancho en la cocina ten\u00eda el apa\u00f1illo: unos tomatillos, tocino, en fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Se tir\u00f3 padre por lo menos dos meses con el brazo enyesado, con el motocarro estaba el tito Alfonso, y como el tito no sab\u00eda llevarlo, pues iba padre con el motocarro. En fin, pues antes no hab\u00eda tantos camiones tampoco ni nada, pues con eso se apa\u00f1aban para traer arena de las Nogueras, tra\u00eda arena para las obras, piedras. Llevaba al tito Alfonso para darle a los mandos y padre con una mano le dec\u00eda \u201cdale pac\u00e1, dale pall\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De noche me levantaba a hacer ramal, a las dos o las tres de la ma\u00f1ana te levantabas. A lo primero de cas\u00e1, antes de t\u00fa nacer, y despu\u00e9s de t\u00fa nacer tambi\u00e9n, luego ya no. Ibas a por el esparto aqu\u00ed en frente. Maripaz, que viv\u00eda ah\u00ed, que ten\u00eda los mazos, as\u00ed en el verano los mazos eran para las m\u00e1quinas y ven\u00eda Mama Quica y se llevaba esparto y lo hac\u00edamos entre las dos, contigo, viviendo yo all\u00ed con ella, hac\u00eda ramal. Lo hac\u00eda porque como lo hac\u00eda Mama Quica pues le ayudaba. Si cuando yo me cas\u00e9 que viv\u00eda ase Mama Quica, que no estaba pre\u00f1\u00e1 de ti ni siquiera, pues claro, si Mama Quica hac\u00eda ramal y yo estaba aqu\u00ed, pues hac\u00eda. Pero pillaba padre y dec\u00eda, como se iba de noche a trabajar, \u201cv\u00e1monos a mi casa, qu\u00e9 vas a hacer aqu\u00ed\u201d. Pues me levantaba y me iba con \u00e9l a casa de la Mama Mar\u00eda, porque como el burro lo encerraba all\u00ed, pues me sub\u00eda parriba con \u00e9l y se levantaba la tita Antonia y la tita Juana y para cuando la abuela se levantaba, a las once de la ma\u00f1ana, la Pili y el abuelo y ya ten\u00edamos nosotras hecho un tercio de ramal entre las tres, veinte cientos. Una madeja de esas son veinte brazas as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os, antes de tu nacer, fui el primer a\u00f1o a la aceituna a&nbsp;<em>Aguadux&nbsp;<\/em>y luego otro a\u00f1o fu\u00ed al&nbsp;<em>Guaitre&nbsp;<\/em>y luego el a\u00f1o que fuimos t\u00fa y yo. Solo coger del suelo. Antes he ido de chiquitilla toda la vida, donde Mama Quica iban que estaba papa Antonio de mulero ah\u00ed en&nbsp;<em>Aguadux&nbsp;<\/em>y era a destajo la aceituna, nada m\u00e1s que del suelo a coger las mujeres nada m\u00e1s, no s\u00e9 por qu\u00e9 antes se ca\u00eda tanta aceituna y era por peso, lo que te cog\u00edas, kilos que te cog\u00edas eso era lo que ganabas. Pues claro, aunque estabas chiquitilla, pues te ibas, que te cog\u00edas una espuerta, pues una espuerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego fui otro a\u00f1o a la aceituna con los Juan Moyas cuando t\u00fa estabas chiquitilla, cuando a padre le pas\u00f3 lo del brazo, estuve en el&nbsp;<em>Molino Barranco<\/em>, ech\u00e9 catorce o quince d\u00edas, cobraba diecisiete o dieciocho pesetas de jornal. Y fui porque hac\u00eda falta, porque lo poco que ten\u00edas ahorrao, con tanto viaje y la operaci\u00f3n. Pero ya siempre he estado con vosotros y no he trabajado fuera. Con la aceituna se ganaba m\u00e1s. El ramal era para el ratillo cuando terminabas de tus cosas, si me hago una madeja a lo mejor te daban un duro o tres pesetas, luego ya a seis pesetas, a siete.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando yo chica, sub\u00edamos donde est\u00e1 el repetidor en&nbsp;<em>Sierra Cruz\u00e1<\/em>&nbsp;a por lastones, que es lo que se comen los burros, pues con eso se hac\u00eda ramal. Pues sub\u00edamos ah\u00ed a&nbsp;<em>Sierra Cruz\u00e1<\/em>&nbsp;a cuestas, Mama Quica, la tita Mar\u00eda Antonia y yo chiquitilla. Ellas iban segando con una hoz, eso es como hierba, iban seg\u00e1ndolos y haciendo manojillos y yo iba recogiendo y poni\u00e9ndoselo en un mont\u00f3n para que hicieran luego un hacecillo, lo bajaban a cuestas y yo, como era muy chiquitilla, me llevaban para ir recogi\u00e9ndole los manojos. Luego ven\u00edas, los mojabas y ibas ah\u00ed a la carretera que hab\u00eda dos pilares de piedra de canter\u00eda, uno m\u00e1s grande y otro m\u00e1s chiquitillo. Y viviendo ah\u00ed ase&nbsp;<em>Carrete<\/em>, de noche, si no hab\u00eda agua, cog\u00edas la cubeta, no pod\u00edas hacerlo, porque te pillaba el inspector y te denunciaba, pero cuando era tarde cog\u00edas la cubeta y los trapos, los que m\u00e1s falta te hac\u00edan, y te ibas all\u00ed al lado de Pilar y llenabas el cubo y lavabas y desesper\u00e1 mirando que no te pillaran.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La crianza de los hijos<\/h5>\n\n\n\n<p>A ti te crie con galletas, me acuerdo que a los tres o cuatro d\u00edas de nacer, llora que te llora, claro, una analfabeta, no es como ahora que la gente est\u00e1 m\u00e1s espabil\u00e1, pues, madre m\u00eda, llora que te llora, te pon\u00eda la teta, pero no ten\u00eda, si no com\u00eda, ni calostros ni na, \u00bfqu\u00e9 iba a tener? Y me acuerdo que Mama Quica me dec\u00eda \u201csi la chiquilla lo que tiene es hambre, si no tienes teta\u201d. Me levant\u00e9 y puse un cazo con manzanilla, le ech\u00e9 dos o tres galletas y te las zampastes y ya desde ah\u00ed palante pues ya est\u00e1, tostaba harina con un sobrecillo de&nbsp;<em>flan\u00edn del ni\u00f1o<\/em>, lo tostaba con un kilo de harina en el horno, le revolv\u00edas eso y las gachillas.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La vida cotidiana<\/h5>\n\n\n\n<p>Me levantaba por la ma\u00f1ana de noche, cuando padre se iba a vender la cal, que muchos d\u00edas se iba cuando ya empieza a clarear, que se ve ya rezar el d\u00eda, pues cog\u00eda mi barre\u00f1o de trapos a lavar al nacimiento y ven\u00eda a las siete y media o las ocho con mi barre\u00f1o ya lavao y ya estabais todos, el uno despierto, el otro que se hab\u00eda cagao, el otro que, en fin. El m\u00e1s chiquitillo lo ataba a la cuna con un cintur\u00f3n atravesado y lo ataba as\u00ed y le dejaba las manecillas sueltas, que aunque se le quedaran hel\u00e1s, sab\u00edas que as\u00ed no le pasaba nada, y vosotros los otros tres metidos en la cama, la Angelita en la cuna y el Crist\u00f3bal, la Paqui y t\u00fa en la cama esa grande negra dorm\u00edais. Pues me liaba a apa\u00f1aros, os daba de desayunar, vuestra leche con galletas o con pan o lo que fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero era el lavado, un barre\u00f1o de trapos, luego ya ven\u00eda, os pon\u00eda limpicos, claro erais chiquitillos, el Crist\u00f3bal estaba meado, la Angelita estaba me\u00e1, t\u00fa y la Paqui ya erais m\u00e1s grandecillas y no, pues os cambiaba, arreglaba, os pon\u00eda limpicos, lavaba, peinaba y \u00a1ale!, a desayunar, la leche con vuestras galletas o lo que fuera, magdalenas o galletas, pues ya est\u00e1, com\u00edais.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego al mediod\u00eda, si padre no estaba, pues os hac\u00eda vuestra comidica, y si no, como t\u00fa ya com\u00edas de todo y la Paquita, pues hac\u00eda arroz, y al Crist\u00f3bal su comidica, con su pescao o un poquillo pollo. Hac\u00eda como ahora, potajes, cocido, arroz, os asaba a lo mejor una papilla, un picatostillo, no hab\u00eda tantas cosas. En la merienda bocadillos con nocilla o con mantequilla, una poquilla mortadela que era lo que hab\u00eda, y por la noche, unos la leche con sus gachillas, una tortilla.<\/p>\n\n\n\n<p>A las fuentes, para lavaros, para los platos, para echar en el v\u00e1ter. Todo el d\u00eda acarreando agua, revent\u00e1. Y luego por la tarde os arreglaba y os mandaba a casa de la tita Ana Mar\u00eda y mientras yo iba a lavar otro barre\u00f1o de trapos, y otras veces os llevaba a todos al nacimiento y dejaba al m\u00e1s chiquitillo acostao, que era la Angelita, y los tres conmigo. Muchas veces os met\u00edais en el nacimiento y os pon\u00edais chorreando y ten\u00eda que salir a medio lavar y venir a cambiaros y as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Iba a la plaza a comprar, que antes todo se compraba en la plaza de abastos: carne, pescao, papas, fruta. Me levantaba, iba a lavar, apa\u00f1aba a los chiquillos, cog\u00eda al m\u00e1s chiquitillo, lo acostaba, cog\u00eda a los otros tres y el cesto, uno en brazos y los otros dos andando, a la plaza. Sub\u00eda con el cesto lleno, con las papas, con el pescao, con el tomate, con el pimiento, con todo, \u00a1ale! Llegabas, ya era hora de haceros de comer, os hac\u00eda el guisotillo si padre no estaba, una miaja potaje, una miaja arroz o algo, una sopica con pescao, algo para que pudierais comer, algo que os viniera bien, pues \u00a1ale!, ensaladillas. Para tirar no ten\u00edas pero para hartarme ya tampoco te faltaba, las cosas como son, tu padre ha bull\u00edo, mucho no se ha estado quieto. Vosotros os hab\u00e9is criado muy bien criaicas, t\u00fa has sido la peor, los primeros meses entre pasarlos mejor que estabas sola, fueron los peores. Luego los otros ya no, lo otros se han criado como Dios manda.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego ya os acostaba, al que se dorm\u00eda, sal\u00eda otro barre\u00f1o de trapos, claro as\u00ed que os cambiaba a cuatro, pues fig\u00farate, que no son ropas como ahora, que las lavas y de momento se secan. No hab\u00eda pa\u00f1ales, todo eran trapos, gasas. T\u00fa estrenaste el hatico: vestidillos, pa\u00f1ales, mantillas, empapador, reatas, ombliguera, camisillas. Vest\u00edas al cr\u00edo y era un barre\u00f1o de trapos, no es como ahora que \u00a1ale!, le pones la camisetilla, le pones la mijilla de pijama y el pa\u00f1al. Pero antes no, antes cada vez que lo cambiaba era un barre\u00f1o de trapos, todos los d\u00edas dos barre\u00f1os de trapos, uno por la ma\u00f1ana antes de que fuera de d\u00eda y otro te anochec\u00eda en el nacimiento. Eso hac\u00eda hasta que me baj\u00e9 al parque, ya all\u00ed en el parque me puso padre la pila con su trozo de uralita y ya aquello era vivir, ya estaba al cuidado de vosotros, estaba haciendo de comer, estaba lavando.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La alimentaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>A los chiquitillos le daba harina tostada, de esa de latas, la que pill\u00f3 fue la Paquita porque estaba malilla. La Paquita cuando estaba con un a\u00f1illo, naci\u00f3 muy hermosa, cuando naci\u00f3 pes\u00f3 cinco kilos y pico y luego con un a\u00f1o pesaba seis kilos, parec\u00eda el bichillo del salt\u00f3n. Cuando viv\u00edamos casa de&nbsp;<em>Carrete<\/em>, que nos la subimos chiquitilla de casa Mama Quica, bueno ya la Paquita s\u00ed, la harina tost\u00e1, la&nbsp;<em>Maicena<\/em>, ya ibas a la farmacia y ya don Diego [el m\u00e9dico] \u201cprueba a darle de esta lata\u201d, en fin, antes no hab\u00eda tantas latas como ahora, que si cereales, que si la harina de no se qu\u00e9, que si lo otro. Antes nada m\u00e1s que el <em>Pelarg\u00f3n <\/em>ese y otra, no hab\u00eda nada m\u00e1s que dos marcas. Pero bueno la Paquita ya si pill\u00f3 todo eso, porque como todo lo que le dabas todo se lo tomaba, pero ibas, la apa\u00f1abas en la cuna y siempre riendo, te echaba su risa, le dabas sus gachillas y con biber\u00f3n no, con la cuchara, y cuando sal\u00edas nada m\u00e1s que dar la vuelta, el ca\u00f1o que echaba fuera, chiquilla, nada y la bajabas al m\u00e9dico, \u201cpues si est\u00e1 bien, la chiquilla no tiene nada\u201d. Pues ya al a\u00f1o, segu\u00eda as\u00ed y segu\u00eda as\u00ed, nada m\u00e1s que cagaba, como as\u00ed verdines y trocillos como de huevo cuando lo cueces y no sale muy duro, as\u00ed era lo que cagaba. Pues ya dispusimos de llevarla a \u00dabeda a un especialista de ni\u00f1os que hab\u00eda que se llamaba don Antonio Centeno, y el m\u00e9dico la estuvo reconociendo y dijo que la chiquilla estaba muy sana, que estaba muy bien, nada m\u00e1s que ten\u00eda falta de que no le paraba nada en el cuerpo. Y le mand\u00f3 un jarabe, dos clases de jarabes le mand\u00f3, uno que cuando cagaba lo que le pillara esa mancha no le sal\u00eda con nada,&nbsp;<em>calcio veinte<\/em>&nbsp;y jarabe de eso, y as\u00ed estuvo. Pues me pegu\u00e9 por los menos dos o tres a\u00f1os d\u00e1ndole el&nbsp;<em>calcio veinte<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y luego le dio por comer nada m\u00e1s que macarrones como los de ahora, nada m\u00e1s que m\u00e1s cortillos,&nbsp; se los daban a los&nbsp;<em>Anicos&nbsp;<\/em>esos los del&nbsp;<em>Pepo&nbsp;<\/em>y a tos los de las cuevas, que a lo mejor estaban mejor que t\u00fa, pero bueno. A esos les daban limosna que ven\u00eda de Alemania, mandaban para los pobres macarrones, leche en polvo, en fin, todo eso para todos los de las cuevas, y como entonces en las tiendas no hab\u00eda de eso, nada m\u00e1s que papas y arroz y fideos, la Anica le daba los macarrones.<\/p>\n\n\n\n<p>Comidas hac\u00eda de todo, pues t\u00fa ya estabas m\u00e1s grandecilla, pues com\u00edas de lo que com\u00edamos, te sacaba si ten\u00eda cocido tu caldico que no tuviera mucha grasa, unas papillas y unos gabancillos espanchurraos, porque ni&nbsp;<em>turmix<\/em>, y ya est\u00e1. Y a la Paquita con macarrones de esos se saturdi\u00f3. Pero t\u00fa a lo mejor te com\u00edas un huevo coc\u00edo con sopillas mojao, una poquilla sopa, en fin, si hac\u00eda fideos, te espanchurraba las papillas y una mollilla de pan y as\u00ed. Y la leche a los ocho meses no probastes la leche ya y no es porque no te la daba, sino porque no quer\u00edas leche. Y ya te digo, t\u00fa no pillaste na, pero luego los otros s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">Los alimentos<\/h5>\n\n\n\n<p>Ahora hay m\u00e1s, sardinas, jureles, boquerones y ya est\u00e1, no hab\u00eda m\u00e1s pescao, bacalaillas. Y carne, pues de choto y de marrano, la Encarna nada m\u00e1s de puesto de carne y pescaeros dos. Y fruta s\u00ed, porque antes todo el mundo sembraba planta, y tambi\u00e9n ven\u00edan de B\u00e9lmez en el tiempo de las peras sanjuaneras, con melocotones, perillas, todas clases de frutas. Y aqu\u00ed como todo el mundo tiene sus huertecillas, si ven\u00edas a la plaza, todas las casetas estaban ocupadas y alrededor de la plaza con gente: el <em>Polinar<\/em>, el <em>Sensio<\/em>, la madre de Josefa, Luisa la <em>Polinara<\/em>, el padre de la Conchi, todos se pon\u00edan alrededor de la plaza en el suelo y todos los que ven\u00edan de B\u00e9lmez y estaba la plaza llena. Claro, no hab\u00eda tiendas, pues todo a la plaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los d\u00edas iba a comprar, iba siempre contigo, cog\u00eda del harapo, y la Paquita a otro lado, y el Crist\u00f3bal en brazos, y a lo mejor pre\u00f1\u00e1 y el bolso. Cuando sub\u00eda a lo alto, pues no te digo nada, pero hay que ver lo que aguanta el cuerpo. Y ven\u00edas y te daba tiempo a todo.<\/p>\n\n\n\n<p>La leche, cuando t\u00fa naciste, ya empezaron a venderla en la plaza, por las ma\u00f1anas y por las tardes. Por las ma\u00f1anas me tra\u00eda una lechera, litro y medio que le cog\u00eda, y por la tarde bajabas y otra vez, para la noche leche con galletas, al otro su papilla de harina tost\u00e1 o&nbsp;<em>Maizena&nbsp;<\/em>para los chichos, y vosotras cualquier cosilla, y encima su vaso de leche con galletas, bueno t\u00fa leche no, que no quer\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, eso s\u00ed, tus alb\u00f3ndigas, eso no era familiar en muchas casas pero yo s\u00ed, las titas no pod\u00edan hacerlo, pero yo s\u00ed, que tus pimientos y tomate con carne, comprabas tus conejos y tus pollos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">Las conservas y otros suministros<\/h5>\n\n\n\n<p>Todos los a\u00f1os mat\u00e1bamos. El primer a\u00f1o que matamos fue en casa del&nbsp;<em>Colgao<\/em>, que estabas t\u00fa y la Paquita, y pre\u00f1\u00e1 del Crist\u00f3bal, que crie yo el marrano, nada m\u00e1s que ese crie. Se lo compramos a Vicente el Sereno, que ven\u00edan de Vitoria los marranos, blancos con las orejas grandes, crie un marrano muy hermoso, tra\u00eda padre bellotas, ma\u00edz, ceb\u00e1, trigo, la primera matanza fue esa.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el a\u00f1o no duraba, pero bueno para el apa\u00f1illo, porque como estabais chiquitillas, pues los chorizos, el salchich\u00f3n y eso, pues los apartabas. Como no hab\u00eda frigor\u00edficos ni nada, los liabas en papeles y los met\u00edas en una caja y antes no se pon\u00edan blancos, y ahora hay que ver los chorizos que a los cuatro d\u00edas antes de que terminen de estar secos ya est\u00e1n blancos, y antes me acuerdo que hasta el mes de mayo te duraba. Ten\u00edas la morcilla, que la echabas en aceite. Sacabas la taj\u00e1 de morcilla, se la echabas en la merienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues conservas, de tomate nada m\u00e1s, de reci\u00e9n casaos. Asabas pimientos y los secabas, los pimientos coloraos hac\u00edas tus sartales y los secabas para todo el a\u00f1o, cada temporada sus cosas. En el invierno cog\u00edas tu aceituna de agua si hab\u00edas hecho tu conserva en el verano, que es cuando est\u00e1n las plantas en septiembre, hac\u00edas tu conserva para el invierno y con las aceitunas, pues \u00a1ale!, para la merienda, tu ensal\u00e1 de aceitunas, un arenque, un poquillo tocino, un chorizo y trocillo de salchich\u00f3n, lo guardabas para eso, para sus meriendas. Como estaba solo y como ya estabais grandecillas, pues pon\u00edas tu arreglo de tus potajes, arroz, lo que os gustaba, tu tortilla de papas, en fin, cuatro cosillas, el tocino asado por las ma\u00f1anas.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La ropa<\/h5>\n\n\n\n<p>La ropa siempre os la hac\u00eda toda, me la cortaban siempre, he tenido buenas vecinas, iba y le dec\u00eda \u201cc\u00f3rtame este vestidillo\u201d. Siempre os la hac\u00eda, braguillas, calcetines, abrigos, todo. Sin saber os lo hac\u00eda todo, me daba verg\u00fcenza de salir [a que le cortaran la ropa], pero iba. Comprado hecho, nada. Iba a comprar la tela y os lo hac\u00eda. Los abriguillos os los hac\u00eda tan bonicos, Josefa [una vecina] ped\u00eda la lana de una revista de Madrid, \u201cEl Gato Negro\u201d, escrib\u00eda y luego le mandaba en un paquetillo la lana y te sal\u00eda m\u00e1s barata.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes toda la ropa se hac\u00eda, yo no me acuerdo de ver ropa echa, hab\u00eda modistas, hasta los mandiles los hac\u00edamos. Vend\u00edan los Ortegas nada m\u00e1s que telas, pero vest\u00edos hechos no, telas para s\u00e1banas, para ropa para vestir, todo se hac\u00eda, las camisas para los hombres, los calzoncillos blancos de lienzo, los sujetadores, todo se cos\u00eda. Yo a vosotros toda la ropilla, a padre cuando me cas\u00e9, los calzoncillos, las camisas, todo se lo hac\u00eda, me las cortaban y yo lo trazaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cos\u00eda con la m\u00e1quina de Mama Quica, bueno y antes ase la&nbsp;<em>Mamap\u00ed<\/em>, que ten\u00eda una m\u00e1quina que ten\u00edas que darle con la mano a la manivela y con la otra cos\u00edas<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">Los cuidados de la casa<\/h5>\n\n\n\n<p>Blanqueada del todo, una vez al a\u00f1o, siempre en todas las casas que he estado, y los suelos de piedras. Ya en la casa del&nbsp;<em>Colgao<\/em>, fue el primero que pill\u00e9 de cemento, el portal era de piedras y todo de cenefilla y blanqueado y las escaleras blanqueadas y con cenefilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Las piedras eso estaba muy limpico, hombre ya all\u00ed no hac\u00edas ramal y todas esas cosas, ya no se llenaba tanto, lo barr\u00edas, le echabas un espurreillo de agua y lo fregabas, pero no todos los d\u00edas, ten\u00eda el alrededor de cemento lisico y en el centro de piedras. All\u00ed estuvimos bien, te encerrabas en tu cuarto y la cocina que la ten\u00edas aparte y ya el patio y el corral [compart\u00edan con vecino].<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-medium-orange-color has-text-color wp-block-heading\">La asistencia sanitaria<\/h5>\n\n\n\n<p>A m\u00ed nunca, jam\u00e1s, nosotros ni m\u00e9dico, ni nada. Cuando ya don Diego Jerez estaba nos aseguramos con \u00e9l, nos igualamos. La iguala era que pagabas un tanto al mes, treinta pesetas, estabas t\u00fa chiquitilla y la Paqui nada m\u00e1s, cuando nos igualamos con don Diego Jerez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngeles L\u00f3pez L\u00f3pez cuenta su historia con sus propias palabras, centrando su relato en las m\u00faltiples dimensiones en las que ha ocupado su vida, en su dedicaci\u00f3n plena al mantenimiento de su hogar y a la crianza de sus hijos. La narrativa fue obtenida por su hija mayor, Mar\u00eda Gonz\u00e1lez L\u00f3pez. 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