{"id":723,"date":"2023-05-07T11:44:00","date_gmt":"2023-05-07T09:44:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundacionindex.com\/casamagina\/?p=723"},"modified":"2023-05-08T13:56:24","modified_gmt":"2023-05-08T11:56:24","slug":"historia-de-natalia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=723","title":{"rendered":"Historia de Natalia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:17% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"420\" src=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-711 size-full\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/3.png 411w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/3-294x300.png 294w\" sizes=\"(max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Natalia Perea Hidalgo cuenta su historia con sus propias palabras, centrando su relato en los cuidados que prest\u00f3 a sus padres, marido e hijos, las ense\u00f1anzas maternas y su opini\u00f3n sobre la p\u00e9rdida de las tradiciones. <\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-765c4724 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size has-small-font-size\"><a class=\"wp-block-button__link has-dark-gray-color has-beige-background-color has-text-color has-background\" href=\"http:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=676\">Volver a su perfil biogr\u00e1fico<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">Infancia y juventud<\/h5>\n\n\n\n<p>Nac\u00ed en Cabra del Santo Cristo. Mi infancia la viv\u00ed en el pueblo, mis padres eran de aqu\u00ed, de hecho, eran primos hermanos. Mi infancia la recuerdo muy buena, mi padre era sastre, ten\u00eda su sastrer\u00eda y muchas mujeres oficialas cosiendo para \u00e9l. Mis padres siempre fueron muy buenos conmigo. Mi madre se dedicaba a la casa. \u00c9ramos tres hermanas: dos varones y yo sola la mujer.<br>Tengo hasta el certificado de estudios primarios, luego me puse a coser con mi padre en la sastrer\u00eda y ayudaba a mi madre con la casa. Pero, sin embargo, no estaba todo el d\u00eda all\u00ed metida. Yo salir, sal\u00eda como una ni\u00f1a que era. Mi infancia y mi juventud fueron maravillosas. Luego fue casarme, empezaron las enfermedades y fue cuando se torci\u00f3 m\u00e1s la vida.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">El matrimonio<\/h5>\n\n\n\n<p>Mi marido era de Cabra, se fue a Alemania cinco a\u00f1os, y luego como su madre y sus hermanos estaban en Valencia, los dos tiramos para all\u00ed. Y en una de sus idas, nos conocimos, nos pusimos novios en un agosto y al otro agosto me cas\u00e9.<br>Cuando me cas\u00e9 me fui a Valencia. Mi marido despu\u00e9s cay\u00f3 enfermo y nos volvimos a venir al pueblo, porque \u00e9l ya no trabajaba. Tuve dos ni\u00f1os en Valencia y los otros dos en Cabra.<br>Cuando estaba yo en Valencia, yo estaba sola casi todo el d\u00eda, con mis padres y mis hijos. Nac\u00edan mis hijos y a mi marido no le daban ni un d\u00eda de descanso. Ahora f\u00edjate t\u00fa si tienen d\u00edas. Yo qu\u00e9 se c\u00f3mo te la arreglabas, pero lo hac\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">Cuidar sola de una familia<\/h5>\n\n\n\n<p>Mi madre cay\u00f3 mala, con una embolia, que ahora le dicen ICTUS, me la llev\u00e9 conmigo a Valencia. Me qued\u00e9 embarazada, pero tuve un aborto, as\u00ed que me mandaron guardar reposo, mi padre al poco tiempo cay\u00f3 tambi\u00e9n enfermo. En seis a\u00f1os tuve cuatro hijos.<br>Mi madre se tir\u00f3 7 a\u00f1os mala, pero mi padre 13 a\u00f1os en una silla de ruedas. Claro, a esto s\u00famale que antes ni ayuda ni nada de nadie, yo sigo sin explicarme como pudieron salir todos. Mi d\u00eda lo primero que hac\u00eda era pedirle a Dios que me diese fuerzas porque sab\u00eda lo que ten\u00eda, yo le dec\u00eda: \u201ct\u00fa sabes mejor que yo lo que tengo, dame fuerzas para tirar\u201d.<br>Mi madre muri\u00f3 con 67 a\u00f1os. Y hace ya 36 a\u00f1os. Estuvo 10 a\u00f1os con un lado parado. Se le qued\u00f3 el brazo derecho y ella bordaba con una mano. Se quedaban las vecinas alucinadas: \u201csi no lo veo no lo creo, qu\u00e9 fuerza de voluntad\u201d.<br>Mi marido ten\u00eda un reuma. Se muri\u00f3 hace 20 a\u00f1os, me qued\u00e9 sola joven y con cuatro hijos.<br>He cuidado a todos lo mejor que he podido. Claro, yo ten\u00eda cuatro hijos, muchos caprichos yo no les pod\u00eda dar. Por ejemplo, mi hija tiene uno y dice: \u201cMam\u00e1 yo no me explico c\u00f3mo pudiste con nosotros cuatro y el abuelito, estoy yo con una y estoy aburrida\u201d. Digo: \u201c pues mira, al ser cuatro, es de otra forma, t\u00fa tienes un ni\u00f1o y claro, est\u00e1 consentido porque es \u00fanico y \u00e9l mismo como es inteligente se da cuenta que puede permitirse m\u00e1s de cuatro cosas\u201d.<br>Yo no me explic\u00f3 c\u00f3mo pude ser capaz de cuidar a tanta gente yo sola, no s\u00e9 c\u00f3mo pude salir.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">Las plantas y otras pr\u00e1cticas familiares<\/h5>\n\n\n\n<p>Yo ve\u00eda a mi madre c\u00f3mo siempre nos daba cosas caseras, la manzanilla con matalah\u00fava para los gases, entonces eso te ayudaba a tirarlos. A mis hijos, ya era diferente, le he dado manzanilla, pero luego ya con cuatro, era m\u00e1s r\u00e1pido el jarabe de la farmacia.<\/p>\n\n\n\n<p>La planta que mi padre la refer\u00eda mucho porque su hermana tuvo unas fiebres muy altas, y estaba en v\u00edspera de casarse, ni los m\u00e9dicos le bajaban la fiebre, y mi abuela, escuch\u00f3 de uno que la quinina era buen\u00edsima para la fiebre. Mi padre fue al campo, la cogi\u00f3 se la dio y fue cosa santa la quinina. F\u00edjate que no he vuelto a o\u00edr la quinina ya, pero vamos, esa planta cosa santa porque fue tomarla y le baj\u00f3 la fiebre.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madre se llamaba Encarnaci\u00f3n, yo la ve\u00eda, y as\u00ed aprend\u00eda. Yo le ayudaba y se me quedaba todo, nada m\u00e1s que de verlo y hacerlo. Por ejemplo, ella tambi\u00e9n padec\u00eda de migra\u00f1a que antes le dec\u00edan jaqueca, y se pon\u00eda mal\u00edsima, y ella lo que hac\u00eda era acostarse, todo cerrado a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">Las recetas de cocina: herencia materna<\/h5>\n\n\n\n<p>Empec\u00e9 a cocinar, muy joven, de peque\u00f1os mi madre ten\u00eda una mujer, pero ya a la juventud me dedicaba yo, sobre los 13 a\u00f1os me tuve que aplicar.<\/p>\n\n\n\n<p>De mi madre he aprendido mucho, sobre todo a cocinar. Los dulces, que sigo haciendo. Yo me acuerdo de las recetas de mi madre, la comida todav\u00eda la sigo haciendo. Hago los borrachuelos, los roscos de sart\u00e9n. Por Semana Santa hac\u00eda ca\u00f1as, que eso es una masa que la envolv\u00eda en una ca\u00f1a y la echaba a la sart\u00e9n, luego eso lo sacaba y la rellenada de crema, eso estaba buen\u00edsima.&nbsp; Tampoco pod\u00eda faltar el potaje de garbanzos y bacalao. Claro, yo cocinaba con ella y eso se me ha quedado. Me acuerdo tambi\u00e9n de la crema pastelera que hac\u00eda mi madre y la leche agr\u00eda, que pon\u00eda una c\u00e1scara de lim\u00f3n, canela, mantequilla, az\u00facar. Hac\u00eda otros dulces de naranja, pero f\u00edjate yo ten\u00eda una libreta con las recetas de mi madre y en el traslado de cuando viv\u00eda en la Calle Real, se perdi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00edjate que a veces hasta mis hijos me dicen que les ense\u00f1e a sus mujeres, me dicen: \u201cmam\u00e1, ens\u00e9\u00f1ale a cocinar esas cosas, que est\u00e1n muy buenas\u201d. Pero vamos, que ellos me ven, y mi hija, por ejemplo, cocina muy bien. Ella se cas\u00f3, y lleva la casa muy bien. Claro, se fija mucho en lo que yo hago, pero tambi\u00e9n mira por internet otras comidas. Mi hija, le gusta cocina, la casa. Y yo le digo: \u201cmira como lo que t\u00fa hagas no se encuentra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"has-yellow-color has-text-color wp-block-heading\">P\u00e9rdida de las costumbres de antes<\/h5>\n\n\n\n<p>Yo creo que esto se est\u00e1 olvidando, pero f\u00edjate que en la tele sale lo contrario, porque otra vez est\u00e1 volviendo la comida de la abuela, las s\u00e1banas de la abuela y todo lo de antes, porque era bueno. Las legumbres. El otro d\u00eda, sin ir m\u00e1s lejos, me dice mi hija: \u201ctengo el cuerpo malo, tengo v\u00f3mitos, angustia\u201d y le dije: \u201cmira esta noche, vas a coger la naranja le vas a echar un poquillo de az\u00facar y aceite de oliva y lo mueves y te lo comes\u201d. No quer\u00eda porque le daba angustia. A otro d\u00eda estaba yo desando de llamarla, y le dije: \u201c\u00bfc\u00f3mo has pasado la noche? y me dice: \u201cAy mama que bien me sent\u00f3, esto lo voy a hacer m\u00e1s veces\u201d. Y le dije: \u201ct\u00fa ver\u00e1s, que cosa m\u00e1s sencilla, es como la ensalada de naranja que me hac\u00eda mi madre, si estaba fuerte la naranja con el az\u00facar el aceite\u201d. El caso es que en la tele se oye, que hay que volver a las costumbres de antes y en el mercadillo siempre nos dicen que saquemos las s\u00e1banas de la abuela de algod\u00f3n, que es m\u00e1s sano.<br>Yo creo que la gente va a lo m\u00e1s ligero, a lo que ya est\u00e1 hecho. Tambi\u00e9n puede ser por el trabajo, que no tienen tiempo y es que antes las cosas te las ten\u00edas que hacer t\u00fa. Pues es lo que hab\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Natalia Perea Hidalgo cuenta su historia con sus propias palabras, centrando su relato en los cuidados que prest\u00f3 a sus padres, marido e hijos, las ense\u00f1anzas maternas y su opini\u00f3n sobre la p\u00e9rdida de las tradiciones. Infancia y juventud Nac\u00ed en Cabra del Santo Cristo. Mi infancia la viv\u00ed en el pueblo, mis padres eran &hellip; <a href=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=723\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Historia de Natalia<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=723"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":781,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/723\/revisions\/781"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}