{"id":954,"date":"2024-02-18T19:46:28","date_gmt":"2024-02-18T18:46:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionindex.com\/casamagina\/?p=954"},"modified":"2024-02-19T20:19:58","modified_gmt":"2024-02-19T19:19:58","slug":"historia-de-m-a-josefa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=954","title":{"rendered":"Historia de M.\u00aa Josefa"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:15% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"501\" height=\"878\" src=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Josefa-Perez.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-955 size-full\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Josefa-Perez.png 501w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Josefa-Perez-171x300.png 171w\" sizes=\"(max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Los recuerdos de Josefa se convierten en narraciones vivas de una infancia impregnada de lo rural. Describe la dedicaci\u00f3n agr\u00edcola de su familia y c\u00f3mo, gracias al apoyo familiar, lograban superar con sabidur\u00eda los desaf\u00edos diarios que se presentaban en su camino.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons has-custom-font-size has-small-font-size is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-765c4724 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size is-style-fill\" style=\"font-size:13px\"><a class=\"wp-block-button__link has-dark-gray-color has-off-white-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-element-button\" href=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=961\">Volver a su perfil biogr\u00e1fico<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-a31ca2474e299c079edf9a1e4c54768f\">Posguerra y la vida en un cortijo<\/h5>\n\n\n\n<p>Nac\u00ed en un cortijo. Mi padre estaba en la guerra y mi madre andaba solilla en el cortijo. Bueno, con la familia de mi padre que eran muchos hermanos, con la suegra y mis t\u00edas que eran seis hermanas. Nac\u00ed por la estaci\u00f3n de Cabra en un cortijo cerca de Pozoblanco. Mi familia se hizo de una tierra y ah\u00ed hac\u00edan la vida. Antes hab\u00eda muchas familias que viv\u00edan en el campo, no como ahora que est\u00e1n abandonados ya. Los est\u00e1n recuperando tambi\u00e9n porque yo veo que la gente tambi\u00e9n se est\u00e1 hartando ya de ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis padres eran agricultores, aunque mi madre mayormente trabajaba en la casa, porque tuvo 8 hijos, pero vamos, que tambi\u00e9n ayudaba. Me acuerdo cuando sacaban la cosecha en verano, ella iba a trillar, plantar, <em>avarear <\/em>el grano, quitarle las pajotas gordas que ca\u00edan y con los animales de la era.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde nos fuimos a otro cortijo m\u00e1s abajo. No hab\u00eda ni agua, pero nos fuimos porque hab\u00eda animalillos y ganado. Mi madre se dedicaba a vender leche por Larva y de camino, pues con las cuatro pesetillas que hac\u00eda, se llevaba el <em>apa\u00f1illo<\/em> para la casa. Hambre la verdad no pasamos. \u00c9ramos muchos hermanos, pero todos <em>recu\u00f1\u00e1bamos<\/em> all\u00ed como pudi\u00e9semos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre tuvo suerte porque regres\u00f3 de la guerra. Sufrieron mucho mis abuelos. Resulta que ten\u00edan unos mulos y un cortijo de arrendamiento y les saqueaban las casas. Contaba mi madre que ten\u00edan unos pollos hermosos y que lleg\u00f3 uno conocido del pueblo que no les ca\u00eda en gracia y que lleg\u00f3 el t\u00edo con la escopetilla y mat\u00f3 a los pollos, los m\u00e1s hermosos. Y ya ves t\u00fa, ellos lo que ten\u00edan, que mi madre no ten\u00eda ni jab\u00f3n para lavar. Contaba que un hombre que era <em>recovero, <\/em>de estos que iban por los cortijos, le llevaba az\u00facar y con pastillas de jab\u00f3n lavaba los pa\u00f1ales.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo que un d\u00eda mi madre me llev\u00f3 a Martos a ver a mi padre. Yo estaba en pa\u00f1ales. All\u00ed no se acostaba la gente, pararon en casa de una familia y mi madre cuando lleg\u00f3 la noche pues se alist\u00f3 para dormir, y le dijeron: \u201cno, que las bombas suenan por la noche y hay que estar preparados\u201d. Le dijeron que ten\u00eda que acostarse vestida por si ten\u00eda que salir corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso cuando oigo quejarse ahora de la vida, digo: \u201cmadre m\u00eda, si ahora tuvieran que pasar lo que pasamos nosotros\u201d y encima contentos porque en el cortijo no faltaba la leche, ni los huevos, ni el pan. Iba mi madre con su trigo al molino, lo mol\u00eda y amas\u00e1bamos el pan all\u00ed en el cortijo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-fb157968c455dd6171da40258b7206fc\">El matrimonio y la uni\u00f3n familiar<\/h5>\n\n\n\n<p>Me llevaron al colegio un par de meses para aprender el catecismo y poder hacer la primera comuni\u00f3n. Me vine a Cabra con mi abuela materna y mis t\u00edas, dos de ellas que estaban solteras. Ellas viv\u00edan donde vivo yo ahora. Y pues a ellas les vino muy bien para entretenerse, porque lo m\u00e1s que hac\u00edan era coser vestidillos y eso de tener a familia en casa daba alegr\u00eda, est\u00e1bamos muy unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s me cas\u00e9 a los 26 a\u00f1os, primero estuvimos en el cortijo, me cas\u00e9 y mis padres se quedaron en el cortijo ellos vinieron despu\u00e9s al pueblo. Despu\u00e9s de la boda, nos fuimos para Madrid, Ram\u00f3n se hizo cartero y pidi\u00f3 la plaza en Madrid y se la dieron, estuvimos all\u00ed 4 a\u00f1os. All\u00ed me alivi\u00e9 de mi segunda hija y ten\u00eda ya una con 9 meses. Y ya nos vinimos porque mi suegra se qued\u00f3 viuda y Ram\u00f3n pidi\u00f3 traslado. Tuvimos suerte porque hab\u00eda un relevo de un cartero que se iba, solicit\u00f3 la plaza y se la le dieron en el a\u00f1o 1969. &nbsp;Y aqu\u00ed hemos hecho nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo conoc\u00ed a mi marido all\u00ed en el cortijo. Mi abuela ten\u00eda el suyo un poquillo m\u00e1s abajo del nuestro y un a\u00f1o, Ram\u00f3n se fue all\u00ed con mis t\u00edos a echar el verano, a trabajar, tendr\u00eda 17 a\u00f1os y all\u00ed nos conocimos. Estuvimos ocho a\u00f1os de novios. Nos ven\u00edamos los fines de semana y los d\u00edas festivos aqu\u00ed al pueblo con unos cargamentos de ropa para lavar, claro, all\u00ed no ten\u00edamos agua cerca. Y el novio iba a mi lado todo el rato. Antes se saludaban con la mano. Lo que era antes. Un d\u00eda me escribi\u00f3, porque iba a parar el tren en el pueblo y que quer\u00eda verme. Se lo dije a mi padre, que antes los padres para eso eran rarillos, pero me llev\u00f3, cogimos una yegua y fuimos para la estaci\u00f3n. Pero \u00a1tus ver\u00e1s!, el tren no par\u00f3 ni cinco minutos en el pueblo, as\u00ed que, desde el vag\u00f3n con la mano, un saludo y andando. An\u00e9cdotas que hemos pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en Madrid nos fue muy bien, \u00e9l estaba por la tarde de cartero y por las ma\u00f1anas en un cami\u00f3n repartiendo papas a los mercados. All\u00ed alquilamos una casilla con una habitaci\u00f3n con derecho a cocina, mi ni\u00f1a chica que la llevaba yo, all\u00ed metidas en la habitaci\u00f3n todo el d\u00eda. Los hatillos en un ba\u00fal que me llev\u00e9. No hab\u00eda casas, luego Dios nos ayud\u00f3 y encontramos un pisito sin muebles, pero aquello ya era distinto, con dos camas, una mesa y sillas. Y all\u00ed cuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Con dos hijas nos bajamos al pueblo y ya m\u00e1s de 50 a\u00f1os seguimos haciendo la vida. Llevamos casados 60 a\u00f1os, en mayo de 2024, hacemos todos esos a\u00f1os. Y nos hemos separado ocho d\u00edas solamente.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-d032d7aa9656486532ea61f0e1670f38\">El cuidado y la crianza de los hijos<br><\/h5>\n\n\n\n<p>Ya cuando te casas, vas aprendiendo muchas cosas tambi\u00e9n, la vida te ense\u00f1a. Les cos\u00eda la ropa a mis hijas. Si que es verdad que ya hab\u00eda medicinas, yo compraba el jarabe de manzana, para los empachos. La manzanilla la he utilizado mucho y ahora mi hija tambi\u00e9n. El agua caraba\u00f1a, era un purgante que vend\u00eda en la farmacia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando naci\u00f3 mi ni\u00f1o en la casa del pueblo, me atendi\u00f3 una mujer aficionada, parte\u00f3 a muchas personas, me fue estupendamente, muy bien que se port\u00f3 conmigo. Yo par\u00ed en la cama, y te ponen un pl\u00e1stico grande debajo, agua caliente para lavar al ni\u00f1o y a empujar. Ella tranquilizaba mucho, me ayudaba a respirar, y me dec\u00eda que empujara cuando lo sintiera. La tripilla la cort\u00f3 mi hermana y mi suegra. Mi primera hija tambi\u00e9n me la parteo una experta, pero me fue fatal, porque era muy fresca. Estuve tres d\u00edas de parto. Me acuerdo que fue el 14 de enero un frio que hac\u00eda y ella all\u00ed sentada en el brasero con mis t\u00edas d\u00e1ndole charla y yo para morirme. Y me dec\u00eda: \u201cNo te preocupes que esto no viene, como eres primeriza esto es as\u00ed\u201d. Yo ya un dolor me iba y ven\u00eda, luego me enter\u00e9 que varios ni\u00f1os se fueron por su culpa.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo a mis hijos tambi\u00e9n les hac\u00eda los potitos: se le herv\u00eda un al\u00f3n de pollo, una zanca, puerro, cebolla, ajo, patata y lo triturabas. Ya empezaban a comer, pues picatostes, lentejas trituradas, yo no he comprado potitos en la vida. Nos apa\u00f1\u00e1bamos con lo que hab\u00eda, no hab\u00eda pa\u00f1ales, ni gasas porque eran muy caras, antes con cuatro trapillos de s\u00e1banas viejas eso se le pon\u00eda al ni\u00f1o y a lavarlas despu\u00e9s. Todo el d\u00eda lavando trapillos en la pila.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi hija que ha sufrido mucho de dolor de o\u00eddo, a m\u00ed me dijeron que la leche materna en un algodoncillo y se le met\u00eda en el o\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si a mis hijos les ha dado diarrea pues con arroz blanco, se cuece con una gotilla de aceite y se tomaba. Tambi\u00e9n se majaba o se hac\u00eda horchata de arroz, que eso es machacar el arroz en el almirez, le echabas agua y lo colabas. Para hacer la horchata, el arroz es crudo machacado, le echas agua y se cuela. Si les daba lombrices, yo iba a comprar una perilla que vend\u00edan en la farmacia, se coc\u00eda agua con ajos y con el agua tibia le hac\u00edas la irrigaci\u00f3n. Tambi\u00e9n antes se usaba mucho los polvos de azol para las heridas, ayudaban al picor y a que se curase.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que cuando estaba dando de mamar, se me taparon los ca\u00f1os y \u00a1madre m\u00eda qu\u00e9 dolor! Y mi suegra era muy apa\u00f1ada para estas cosas.&nbsp; A mi mayor es que le di el pecho casi dos a\u00f1os, me pon\u00eda mi suegra el ni\u00f1o del rev\u00e9s, me lo cambiaba de postura y as\u00ed se me destap\u00f3, se mojaba las manos en aceite de oliva y me daba masajes y se me fue.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-efa2b56f22f1b204383c3990a7b3de57\">Remedios familiares, tradiciones y costumbres<\/h5>\n\n\n\n<p>Mi madre me ense\u00f1aba todas las tareas: remendar s\u00e1banas, pantalones, coserse un mandil, las camisas de mi padre se las hac\u00edamos, le compr\u00e1bamos la tela del <em>recovero<\/em> y las cos\u00edamos. Aprend\u00ed con 18 a\u00f1os e hice hasta el ajuar. De chica no nos ense\u00f1aron a hacer los primores, fue a esa edad m\u00e1s moza. De chicas nos pon\u00edan con los animales y ayudarle a mi padre con el campo. Recuerdo a mi madre darles escobazos a los toros bravos porque se com\u00edan las pajas, las semillas para trillar que ten\u00edamos en la era. Mi madre era muy valiente. Un a\u00f1o vinieron unos ladrones a robar ovejas, no estaba mi padre porque tuvo que ir al pueblo. Se dio cuenta, sali\u00f3 con la escopeta y tiro un tiro al aire y salieron corriendo. El corral claro lo rompieron y sali\u00f3 el ganado, pero bueno eso se remienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo que mi madre, cog\u00eda una olla, de grazones de la paja de los mulos, aquellos gordos que ya no se lo com\u00edan las bestias y pon\u00eda una olla de agua hirviendo y la paja. Echaba unas gotillas de aguarr\u00e1s y tom\u00e1bamos los vapores, nos pon\u00edamos una toalla por encima y respir\u00e1bamos y se limpiaban los bronquios, para el resfriado era buen\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Daba mucha ceguera, las payuelas o la varicela. Nos daba polvos de talco, para secar los granillos. Imag\u00ednate sin agua mi padre el pobre, no daba abasto yendo y viniendo de Larva con agua y del rio Guadiana menor. M\u00e1s de media hora con la bestia y cuatro cantaros. Yo recuerdo c\u00f3mo iba de peque\u00f1a y claro, yo me ten\u00eda que llevar una jarra para llenarlo porque no llegaba a la bestia y, adem\u00e1s, aunque llegara, no lo pod\u00eda coger una vez lleno. As\u00ed que as\u00ed \u00edbamos con la bestia y nuestra jarrica para llenar de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>No \u00edbamos ni al m\u00e9dico. Hac\u00eda mi madre az\u00facar tostada con leche caliente para la tos. Le daba vueltas y se pon\u00eda como el caramelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda cataplasma de malva, para los golpes. Y las toallas mojadas en agua fr\u00eda para la fiebre te la pon\u00edas en la frente. Si te dabas un golpe, pues en el chich\u00f3n te pon\u00edan una perra gorda (una moneda), te lo ataba con un pa\u00f1uelo a la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando te bajaba el periodo mi madre nos dec\u00eda que nos tom\u00e1semos un vaso de vino blanco. Que no lo quer\u00edamos ni ver, pero es que antes no hab\u00eda pastillas para calmarte, si t\u00fa madre dec\u00eda que eso era bueno, pues te lo beb\u00edas con ansia. Cuando ten\u00edas una muela picada beb\u00edas una gotilla de aguardiente con agua.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-b95c0a168aa3bccb828e6ca535bb430e\">Religi\u00f3n, romances y espiritualidad<\/h5>\n\n\n\n<p>Cuando nos fuimos al otro cortijo que era de mi abuela. Mi abuela se vino al pueblo y nos quedamos nosotros ah\u00ed. All\u00ed hab\u00eda un vecino que ten\u00eda una casera mayor era de Huesa y nos ense\u00f1\u00f3 a rezar muchas oraciones. &nbsp;Mis padres eran muy cat\u00f3licos y mis abuelos nos ense\u00f1aron la religi\u00f3n cat\u00f3lica, y cuando oigo mi misa aqu\u00ed, en la comuni\u00f3n espiritual yo digo: \u201c<em>Se\u00f1or m\u00edo Jesucristo, yo no soy digna, ni merezco de vuestra divina majestad entre en mi pobre morada, maldecir una sola palabra, mis pecados ser\u00e1n perdonados y mi alma quedar\u00e1 sana y salva<\/em>\u201d. Y esto es para cuando no has confesado y quieres comulgar.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n me acuerdo de esta que dice: \u201c<em>Creo Jes\u00fas m\u00edo que est\u00e1s en el sant\u00edsimo sacramento del altar, os adoro, os amo y deseo recibiros sacramentalmente pero no pudiendo hacerlo venid espiritualmente a mi coraz\u00f3n y como si ya hubierais venido os abrazo y me uno con vos<\/em>\u201d. Y esto es para lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dos me las ense\u00f1o la mujer del cortijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo que tambi\u00e9n nos ense\u00f1aban romances. Uno que sacaron aqu\u00ed del pueblo el d\u00eda de tormenta, a una madre que se le ahogaron 5 hijos. Eso ven\u00eda un trovador o romancero y los cantaba. La vida de antes a pesar de todo, era muy bonita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los recuerdos de Josefa se convierten en narraciones vivas de una infancia impregnada de lo rural. Describe la dedicaci\u00f3n agr\u00edcola de su familia y c\u00f3mo, gracias al apoyo familiar, lograban superar con sabidur\u00eda los desaf\u00edos diarios que se presentaban en su camino. Posguerra y la vida en un cortijo Nac\u00ed en un cortijo. 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