{"id":977,"date":"2024-02-25T12:51:40","date_gmt":"2024-02-25T11:51:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionindex.com\/casamagina\/?p=977"},"modified":"2024-02-26T20:50:45","modified_gmt":"2024-02-26T19:50:45","slug":"historia-de-isabel-antonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?p=977","title":{"rendered":"Historia de Isabel Antonia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:15% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"402\" height=\"721\" src=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Isabel.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-978 size-full\" srcset=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Isabel.png 402w, https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Isabel-167x300.png 167w\" sizes=\"(max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>El relato de Isabel teje con maestr\u00eda los hilos del sacrificio materno, el esfuerzo de la vida rural y la a\u00f1oranza de tiempos entre cuidados, remedios y fe. Es una narrativa que refleja la riqueza de lo cotidiano, las lecciones aprendidas y las adversidades vencidas con resiliencia y amor.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-right is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-765c4724 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button has-custom-font-size has-small-font-size\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/casamagina.fundacionindex.com\/?page_id=983\">Volver a su perfil biogr\u00e1fico<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-bdaca05c91083358f2c03e7131dc88e7\"><strong>El sudor de la labor, la familia y las ausencias<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Nac\u00ed aqu\u00ed, mis hermanos y toda la familia. Mi madre se qued\u00f3 muy joven viuda porque mi padre muri\u00f3 en el frente y yo me qued\u00e9 con cuatro a\u00f1os sin padre. Bueno, en realidad, era m\u00e1s chica, pero cuando le mandaron la baja de mi padre a mi madre al cuartel, que fue cuando se enter\u00f3, yo ten\u00eda cuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre se llamaba Juan Jos\u00e9 Justicia Artero y mi madre Ana M.\u00aa Arias G\u00f3mez. Mi madre nos crio sola. La mayor soy yo, luego va mi hermano que ya muri\u00f3 con 37 a\u00f1os y mi chiquitilla que le dec\u00edamos as\u00ed, porque mi padre no lleg\u00f3 ni a conocerla, \u00a1qu\u00e9 l\u00e1stima! Mi padre estaba en el frente y cuando mandaba las cartas preguntaba siempre por sus hijos, pero siempre por la m\u00e1s chiquitilla porque no sab\u00eda nada de ella. Y se llama M.\u00aa Francisca, pero se ha quedado como la chiquitilla porque mis abuelas se lo dec\u00edan. Ahora tiene 84 a\u00f1os y la llamas por su nombre y no te contesta. A mi padre lo hirieron en la toma de Teruel y de ah\u00ed se lo llevaron a Figueras y ah\u00ed muri\u00f3. As\u00ed que la historia se lo llev\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La casa la ten\u00eda mi madre ah\u00ed en las escalerillas. La casa no era de mi madre, era de un t\u00edo de mi padre. Mi madre vivi\u00f3 sola, con sus tres hijos. Mi infancia fue muy mala, de mucho trabajo. No fui a la escuela, est\u00e1 mal decirlo, pero eso lo lleva uno. Mi madre no ten\u00eda ni para pagar un maestro que nos diera lecci\u00f3n porque aqu\u00ed el colegio que hab\u00eda era para los cuatro ricos. Y aqu\u00ed los dem\u00e1s est\u00e1bamos a <em>la luna de Valencia.<\/em> As\u00ed que pues no crio con mucho trabajo. Yo desde peque\u00f1a haciendo ramal, machacando esparto, trabajando en el campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tuve m\u00e1s tiempo a la aceituna, a espigar, a arrancar y segar. Todo eso lo hemos hecho, y mis hermanos igual. Mi hermano, que l\u00e1stima el pobre m\u00edo, muri\u00f3 de una ca\u00edda en la sierra. En la cosecha de esparto de agosto, a eso le dec\u00edan la romana, cog\u00edan el esparto. Los kilos de esparto que cog\u00edas era lo que te pagaban y \u00e9l se ech\u00f3 cuatro arrobas en la espalda y bajando la sierra se escurri\u00f3 y baj\u00f3 dando tumbos y cuando se par\u00f3 en una poza de las olivas, la vena aorta se le revent\u00f3 y le sali\u00f3 la sangre por la boca. Con 37 a\u00f1os. No se muri\u00f3 al instante, lo llevamos a Madrid, le operaron en Puerta del Hierro, le quitaron una vena de la pierna para pon\u00e9rsela en el coraz\u00f3n y se muri\u00f3 li\u00e1ndose un cigarro. Se qued\u00f3 muy enfermo, unas veces le entraba mucha sangre al coraz\u00f3n y otras veces ninguna, y en una de esas se qued\u00f3 frito. Esta ma\u00f1ana he bajado al cementerio, a ponerle flores a \u00e9l y a mi marido. Mi madre pue se qued\u00f3 sin marido y sin hijo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-c8ae62f1198f5d788bde69e255d07832\"><strong>La traves\u00eda del matrimonio<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Me cas\u00e9 con 20 a\u00f1os, conoc\u00ed a mi marido en el pueblo, era mayor que yo cuatro a\u00f1os. De noche \u00edbamos al taller a hacer ramal, para hacer un tiesto para otro d\u00eda ir a coger el pan. Pues en una de esas lo conoc\u00ed. \u00c9l viv\u00eda en la feria y yo en las escalerillas, pues estuvimos solo seis meses de novio porque \u00e9l se iba a la mili y habl\u00f3 con mi abuelo, le dijo: \u201cDon Sim\u00f3n, que me voy a la mili y a ver la Isabel qu\u00e9 hago\u201d, mi abuelo le dijo que su hija no le pod\u00eda casar.&nbsp; Si es que mi madre no ten\u00eda para hacer boda, ni para nada, dijo: \u201cbueno que me da igual, que el cura me eche la bendici\u00f3n\u201d. Y eso hice, me fui con \u00e9l y a los tres d\u00edas habl\u00f3 mi madre con el cura y bajamos a las 6 de la ma\u00f1ana y nos casamos en la misa de las 6 de la ma\u00f1ana. Vinieron mis abuelos, mi madre y mis suegros. F\u00edjate qu\u00e9 boda.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi marido se fue y regres\u00f3 a los siete meses, \u00e9l ya estaba en la mili, solo que ten\u00eda que regresar. Ya lleg\u00f3 para el verano y \u00e9l se fue a segar por un lado y yo por otro. Yo me qued\u00e9 segando en las ramblas y el en los Llanos en Pajares. Nuestra vida solo de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos fuimos a vivir juntos, buscamos una casa. Cuando \u00e9l se fue, me qued\u00e9 con mi madre y ya cuando vino de la mili, nos fuimos m\u00e1s abajo en casa de uno que le dicen el Andr\u00e9s el Comadre. Me lo alquil\u00f3, hasta que naci\u00f3 mi hija. Mi hija vino a los dos a\u00f1os de estar casados. Eso era solamente una habitaci\u00f3n y una cocina muy chica.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando mi hija tuvo dos a\u00f1os, mi marido se fue en busca de trabajo. Me dijo: \u201caqu\u00ed no podemos estar\u201d, y es verdad, si es que en todo el invierno muy poco trabajo y esperando a que llegase un jornal para poder tirar y nada, si es que te daban tres duros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00e9l se fue solo a Arag\u00f3n, y se coloc\u00f3 a trabajar hasta que se jubil\u00f3 porque cay\u00f3 a enfermo. Y yo me fui con \u00e9l. Estuvimos en Escatr\u00f3n, trabaj\u00f3 en la luz. Tengo tres hijos de Andorra, Teruel. Yo me fui cuando \u00e9l busco casa, pas\u00f3 muy poco tiempo, unos meses. Y nos fuimos para arriba, estuve viviendo all\u00ed.&nbsp; Me fui a trabajar al Pirineo, lo trasladaron a Barcelona, despu\u00e9s \u00e9l se fue a Alemania, ya no me fui yo con \u00e9l.&nbsp; Le dije que yo me iba a todos sitios, pero de fuera de Espa\u00f1a no. Y me qued\u00e9 sola con mis 4 hijos en Barcelona seis meses. A ese tiempo, \u00e9l ya vino porque termin\u00f3 su trabajo. De Barcelona estuvo en Armilla, Granada, con la soldadura. En fin, muchos a\u00f1os con la casa a cuestas. Y ya llegamos a Cabra, que cay\u00f3 enfermo y le dieron la baja. El m\u00e9dico de la empresa, me acuerdo, en una vez de esas que fue el hombre a revisarlo, me llam\u00f3 y me dijo: \u201cmire que le voy a decir una cosa, \u00bfusted tiene casa en Andaluc\u00eda?\u201d Le dije: \u201cyo casa no, est\u00e1 mi pueblo, pero nada\u201d, y me dijo: \u201cpues si usted se pudiera llevar a su marido para ver si pudiera aspirar aire sano, ser\u00eda lo mejor\u201d. Digo: \u201cpues nos vamos al pueblo\u201d, no lo pens\u00e9. Entonces vine, nos compramos una casa abajo, y a los cuatro d\u00edas me lo traje.<\/p>\n\n\n\n<p>Se tir\u00f3 a\u00f1os en esta casa donde estoy, se tir\u00f3 cuatro a\u00f1os enfermo. Muri\u00f3 con 84 a\u00f1os, se llamaba Juan Vives Pajares.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando yo estaba en Barcelona, hab\u00eda un quiosco enfrente de donde viv\u00eda, aquel hombre ten\u00eda c\u00e1ncer en la espina dorsal y andaba con muletas. Yo no s\u00e9 por qu\u00e9 el hombre se qued\u00f3 conmigo prendado. Cuando a mi Juan se lo llevaron a Alemania, mand\u00f3 a su mujer a mi casa, a decirme que si necesitaba algo. Me dijo: \u201cmire usted, yo no la conozco de nada, pero la veo tan sola, con cuatro ni\u00f1os\u201d. Y qu\u00e9 l\u00e1stima de hombre. Yo necesitaba algo y acud\u00eda a \u00e9l, le dec\u00eda, Manolo, me pasa esto, lo otro y me lo resolv\u00eda, por su mujer que se llamaba Nicolasa. Siempre me dec\u00eda: \u201ct\u00fa cuando te veas solica, acude a nosotros\u201d. Y entre medias muri\u00f3 mi hermano, me dej\u00e9 a mis hijos con las vecinas. La se\u00f1ora Rosita que me sinti\u00f3 llorar y baj\u00f3 corriendo a mi casa, y le dije que hab\u00eda muerto mi hermano. Y me dijo: \u201cpues si te quiere ir, vete, que nos quedamos con tus hijos\u201d. Me fui dos d\u00edas. Pero ten\u00eda que venir.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-cebf9eeee1c14697b30a3b8729d1bc60\"><strong>El cuidado en las manos de una madre<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Mi madre nos tra\u00eda hierbas de la tierra, me acuerdo tanto, que a\u00fan lo sigo haciendo yo. Para el resfriado nos daba mejorana, lo tengo yo como oro en pa\u00f1o ah\u00ed, eso es mano de santo, para hacer vapores y cuando nos daba el resfriado ese tan malo, pues con granzones, que son cuando se siega el trigo, la paja, pones una olla grande al fuego y los metes a cocer, cuando est\u00e1 hirviendo, lo apagas y tomas ese vapor.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando nos pon\u00edamos malos de la garganta, mi madre cog\u00eda papel de estraza, con ceniza, un trozo de manteca y luego la ceniza. Liado al cuello y as\u00ed se quitaba los resfriados, las anginas y todo. Entonces no hab\u00eda m\u00e9dicos, ni pod\u00edamos comprar. Me acuerdo que mi madre cuando se pod\u00eda iba a por la pastilla de okal cuando nos dol\u00eda mucho la cabeza, nos daba la mitad y la otra media para otra vez, porque hab\u00eda que guardar. Si no hab\u00eda pastilla y nos dol\u00eda la cabeza, nos liaba la cabeza en pa\u00f1os de agua fr\u00eda. Y si nos daba fiebre, como no hab\u00eda ba\u00f1eras, nos met\u00eda en un barre\u00f1o de zinc, lo llenaba medio de agua tibia y para dentro. Cuando ven\u00edan las diarreas, las hierbas del campo, la mejorana serv\u00eda para eso. En un poco de agua caliente hirviendo y se hac\u00eda una infusi\u00f3n, le puedes echar un poco az\u00facar. Yo la cojo del campo hay una mata grande, la desmenuzas y sirve para hacer la infusi\u00f3n. Es como la manzanilla, mano de santo. Ahora se compra, antes se sembraban y se cog\u00eda, la dejabas secar, la limpiabas y la met\u00edas en botes. Lo pones a hervir, lo cuelas y te lo bebes.<\/p>\n\n\n\n<p>La papilla era el alimento principal. Me acuerdo de la harina de trigo, la tostabas en una sart\u00e9n, la apartaba mi madre cuando ya estaba tostadilla y luego la leche la coc\u00eda y con aquello nos hac\u00eda papilla para cuando \u00e9ramos ni\u00f1os. Me acuerdo como se la hac\u00eda a mis hermanos, y yo hice lo mismo con mis hijos. Y el pecho, yo les di teta, casi tres a\u00f1os, y digan lo que digan es lo mejor, no me han ca\u00eddo enfermos nunca. A mis hijos les dio el sarampi\u00f3n. Y recuerdo que hice lo que me mand\u00f3 el m\u00e9dico, que le pusiera un trapo colorado a la bombilla, para que no le diera la luz y para los picores, nada m\u00e1s que polvos de talco.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo tambi\u00e9n que se me taparon los ca\u00f1os del pecho y madre m\u00eda hasta que me los destap\u00e9. Lo hice con una liendrera de los piojos. D\u00e1ndome con los dientes a la contra, como eso tiene por un lado los dientes m\u00e1s finos y por otro m\u00e1s gruesos, con aquello cog\u00eda y me daba. Me echaba aceite de oliva y con la liendrera. Y funcion\u00f3. Porque eso es mal\u00edsimo, te daba unas fiebres.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los dolores de mujeres, entonces no ten\u00edamos pastillas, nos cog\u00edamos un trapo lo calentabas y lo pon\u00edas en la barriga y a aguantar.<\/p>\n\n\n\n<p>A mi chiquitilla siempre estaba que le picaba mucho ah\u00ed atr\u00e1s, mi madre le echaba aceite y polvos de talco, y le acostaba con un trapo y por la ma\u00f1ana estaban las lombrices fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n daba pulmon\u00eda, a base de pa\u00f1os calientes, te lo pon\u00edas en el pecho, te met\u00edas en la cama y poco m\u00e1s. Te tomabas cosas calientes y as\u00ed te recuperabas, hasta que vino la penicilina, pero quien ten\u00eda para comprar un bote era un rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Si te dol\u00edan los huesos te dabas friegas de aceite de romero. Lo prepar\u00e1bamos: cog\u00edas el romero, lo mezclabas con aceite y diez d\u00edas metido a oscuras bien tapado y ese aceite lo sacas y te das friegas. Antes se hac\u00eda ahora se compra.<\/p>\n\n\n\n<p>Las comidas, eran muy buenas, los potajes, los altramuces en potaje, el trigo colorao que se criaba aqu\u00ed, era m\u00e1s bueno. Y como no hab\u00eda para comprar arroz, mi madre cog\u00eda el trigo y lo pon\u00eda en remojo en una cazuela y al otro d\u00eda cog\u00eda una teja del tejado, limpiada y fregada y ah\u00ed rasp\u00e1bamos el trigo. El trigo se iba con el pellejo, sopl\u00e1bamos y se iba, y con aquello hacia mi madre arroz. Y eso est\u00e1 buen\u00edsimo, y hoy la gente se r\u00ede. Yo lo he hecho, antes se vend\u00eda en el mercado. Ahora ya no s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo tambi\u00e9n de los garbanzos morunos y las guijas o altramuces, me acuerdo que aqu\u00ed se sembraban para los animales. Los garbanzos morunos, son igual que los normales, pero m\u00e1s chicos y beige y los garbanzos negros, que eso aqu\u00ed se ha criado para los animales. Pero claro, que eso nos lo hemos comido, cuando no hab\u00eda, pues un potaje de lo que hab\u00eda. Un poquillo de bacalao y de eso.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-light-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-02826b8b5a6e4d19028fc3ff66bc4712\"><strong>Creencias, protecci\u00f3n y la presencia de Dios.<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Para el mal de ojo tambi\u00e9n me acuerdo, pon\u00edamos una taleguilla y con un cord\u00f3n pon\u00edas pan, lo bendec\u00edas, bajabas a la iglesia para ponerle agua bendita y te lo colgabas. Yo eso se lo he hecho a mis hijos cuando eran beb\u00e9s. A mi nieta, le hicieron mal de ojo, yo fue verla y se lo dije a mi nuera, le dije: \u201cla ni\u00f1a tiene mal de ojo\u201d. La cog\u00ed a mi nieta y se la llev\u00e9 a una vecina de aqu\u00ed, que cura el mal de ojo, la Trini, pues una sobrina de ella, y la cur\u00f3. Y es verdad, ella se pone a rezar esa oraci\u00f3n que nadie la sabe, luego corta la oraci\u00f3n en cuadricos, porque est\u00e1 en un papel y hace cruces. Se lo hace tres d\u00edas. El primer d\u00eda que fui con la foto de mi nieta, me dijo que era mi nuera quien ten\u00eda mal de ojo. Me dijo: \u201ctu nuera tiene en media cabeza el mal de ojo\u201d, y no estaba aqu\u00ed mi nuera, estaba en \u00dabeda. Me dijo, t\u00fa preg\u00fantale Isabel, preg\u00fantale si se le cae el pelo. Y entonces una vez de las que vino, le dije: \u201c\u00bfA ti te duele la cabeza?\u201d, y me dijo: \u201cuy mucho, pero no s\u00e9 qu\u00e9 tengo\u201d. Y le dije: \u201c\u00bfel pelo, se te cae?, y me dijo: \u201ccuando me peino mucho\u201d, no le dije nada. Solo que la pr\u00f3xima vez que viniera ir\u00edamos a ver la mujer. Y fuimos, y nada m\u00e1s entrar por la puerta, le dijo: \u201ctienes mal de ojo en ese lado\u201d. Le dijo su oraci\u00f3n y cuando regresamos, me dijo mi nuera: \u201cyo en esto no creo, pero esta mujer me ha quitado el dolor de cabeza\u201d. Y eso por la foto te va curando y a mi nieta tambi\u00e9n. Yo en eso s\u00ed creo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el pan para el mal de ojo siempre. Coges tambi\u00e9n romero, haces una cruz y te lo llevas contigo, te lo cuelgas en la taleguilla y con eso tambi\u00e9n se espanta. Antes la at\u00e1bamos con esparto. Te persignas y ya est\u00e1s protegida.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo en las cosas de Dios si creo, en lo que dicen los dem\u00e1s no. Yo creo que hay un Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi marido siempre me lo dec\u00eda, le gustaba mucho el campo y la caza. Y ya cuando nos vinimos solo quer\u00eda estar en el campo, y yo le dec\u00eda: \u201cJuan que vas al cortijo y cuando vienes si te pasara algo\u201d, y \u00e9l me dec\u00eda: \u201cno pasa nada chiquilla, ya te enterar\u00edas\u201d. Me dec\u00eda: \u201cHay que creer en lo que tenemos encima, en <em>chuminas<\/em> no\u201d. A \u00e9l no le gustaba otra cosa, ni brujas, ni nada, solo en lo que hay arriba. Yo en su muerte, vi lo que le estaba pasando y eso lo tengo metido. Mi marido se me muri\u00f3 en mis brazos, ahogado de un infarto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El relato de Isabel teje con maestr\u00eda los hilos del sacrificio materno, el esfuerzo de la vida rural y la a\u00f1oranza de tiempos entre cuidados, remedios y fe. Es una narrativa que refleja la riqueza de lo cotidiano, las lecciones aprendidas y las adversidades vencidas con resiliencia y amor. 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