PIEZA DESTACADA
Una de las piezas más relevantes de la Casa-museo es el lienzo del Cristo de Burgos, de la época en que el milagroso cuadro vino a la pequeña villa de Cabrilla. Aquí te cuento cómo vino a la Casa de Mágina y el proceso de restauración al que fue sometido para que hoy puedas adminarlo en todo su esplendor.

La Casa de Mágina, centro cultural de la Fundación Index en Cabra del Santo Cristo (Jaén), cuenta en su patrimonio con una obra singular, incorporada a la Casa-museo de la Medicina Popular. Se trata de un lienzo con la imagen del patrón de la localidad, el Cristo de Burgos, correspondiente a la época en que este llegó milagrosamente al pueblo en el siglo XVII.
Dice la tradición que el lienzo llegó al pueblo con los pertrechos del caballero burgalés Jerónimo de Sanvítores y la Portilla, que fue nombrado corregidor de Guadix. Al pernoctar en el mesón de la localidad, la mesonera María Rienda sanó su manquedad cuando limpiaba el lienzo, lo que originó un pleito entre el municipio y su propietario que finalizó en un acuerdo para que el cuadro quedase definitivamente en su parroquia para ser venerado.
La importancia que como foco devocional llegó a tener el pueblo en otro tiempo se muestra precisamente en su parroquia-santuario, que hoy jalona el pequeño caserío en las estribaciones de Mágina. Las milagrosas circunstancias de la llegada del cuadro en 1637 convulsionaron la vida de Cabrilla, que así se llamaba entonces a la localidad, y alteró su devenir histórico. Desde ese momento pasó a llamarse Cabra del Santo Cristo.
El lienzo actual que se venera en su parroquia no es el original, que fue destruido durante la Guerra Civil de 1936. Hoy se expone una copia realizada por el pintor jienense Francisco Cerezo a partir del existente en la Catedral de Guadix, a su vez, copia de época del que dejara en Cabrilla el caballero burgalés

La obra recuperada es un óleo sobre lienzo de 122 x 93 cm que según el anticuario madrileño al que se adquirió, procedía del pueblo leonés de Valderas. Situado al sur de la provincia de León, Valderas es cabeza de las Siete Villas de Campos. En los siglos XVI y XVII se convirtió en uno de los mercados más importantes del Reino y en sede del Adelantamiento Mayor del Reino de León.
El lienzo adquirido por la Fundación Index se encontraba en un pésimo estado de conservación, por lo que fue sometido a un riguroso proceso de restauración, que fue encomendada al escultor y restaurador ecijano Rafael Amadeo, que trabajó en el lienzo entre 2011-2012. Amadeo había realizado para la Asociación Cultural ACACYR la copia del lienzo de la Madre Marta de Jesús del Hospital del Pozo Santo en Sevilla, a la que la Casa-museo dedica una de sus salas.
El Cristo lleva faldellín blanco con puntillas, muestra llagas en los brazos, la marca de la lanza en el costado, los ojos cerrados y la boca entreabierta. La imagen aparece sobre un fondo oscuro en donde las manchas blancas del paño de pureza y del huevo y los estilizados clavos de los pies destacan notablemente sobre la negritud en que se enmarca el trabajo. En la parte inferior aparece la firma del pintor y el año de ejecución de la obra: Gabriel de Balluerca 1676.
La obra sigue los esquemas característicos que los pintores burgaleses de su tiempo desarrollaron para la ejecución de este tipo de representaciones. Su autor, Gabriel Balluerca, pertenece a una destacable familia burgalesa de doradores y pintores narrativos, de amplia actividad documentada desde el siglo XVII hasta bien entrado el siglo XVIII.
En esta época eran muy pocos los pintores que a quienes los agustinos autorizaban a obtener copias al natural de la talla gótica que albergaba su convento burgalés. Durante este periodo, los Balluerca, junto a otros pintores burgaleses como Mateo Cerezo padre o Jacinto de Anguiano, se van a especializar en la producción serial de lienzos representativos del Cristo de Burgos, que se extendieron incluso fuera de la geografía provincial.
De Gabriel Balluerca se conservan copias del Cristo de Burgos en el convento de clausura de las clarisas de la Encarnación en Griñón (1688) y en el convento de monjas de la Baronesa en Madrid (1695). También se pueden localizar copias de la misma traza en la concatedral de Soria y en la parroquia del histórico pueblo de Calatañazor.
Para la Casa-museo de la Medicina Popular esta obra resulta de especial interés por sus significaciones taumatúrgicas y por su cercanía desde el punto de vista estético e histórico con el original desaparecido. Podríamos considerar que se trata de la segunda llegada del Cristo de Burgos a Cabrilla.